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A través de “Yoga de la Risa”, voluntaria de Fundación Trascender ayuda a combatir el estrés de cuidadoras de la infancia

El proyecto se basó en una disciplina que trabaja con la incapacidad de nuestro cerebro de identificar una risa forzada de una genuina. Los beneficios que trae son diversos: mejoras en el ánimo, fortalecimiento del sistema inmunológico y hasta alivio de dolores de cabeza.

El proyecto se basó en una disciplina que trabaja con la incapacidad de nuestro cerebro de identificar una risa forzada de una genuina. Los beneficios que trae son diversos: mejoras en el ánimo, fortalecimiento del sistema inmunológico y hasta alivio de dolores de cabeza.

Para capear la tensión y la situación de vulneración que deben tratar a diario, es que las cuidadoras y profesionales del área técnica de la Residencia Protectora de la Infancia de Santa Victoria de Talcahuano fueron receptoras de una capacitación de autocuidado proporcionada por una profesional voluntaria de Trascender.

A través del “Yoga de la risa”, la trabajadora social María Eliana Reyes -voluntaria de Trascender desde el 2017- gestó una actividad que ofrece un espacio de reflexión y esparcimiento, que fomenta y potencia el trabajo en equipo, además de velar por las relaciones interpersonales sanas y positivas. Lo anterior, en base a estudios que señalan que nuestro cerebro no logra identificar una risa forzada de una risa genuina.

“Estas jornadas de yoga de la risa fueron dirigidas a las cuidadoras de la residencia Santa Victoria, quienes deben enfrentar constantemente situaciones de mucha carga y estrés, porque se involucran en ambientes de vulneración, muchas veces de violencia y de violaciones. Hay que trabajar las emociones y saberlas sobrellevar y regular también”, comenta la profesional.

La trabajadora social asegura que esta disciplina puede brindar ayudas transversales a quienes la practican. “La risa tiene muchos beneficios: generamos en el organismo la liberación de endorfina, la que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico; además logramos la conexión con otras personas, mejoramos nuestras relaciones y tenemos entornos más positivos. A veces sucede incluso que hay gente con dolor de cabeza, y se les pasa”, señala.

Agrega que para las organizaciones, estas actividades deben ser relevantes para conservar buenos índices en la salud psicosocial de sus integrantes. “Si mantenemos estas prácticas saludables, ayudamos a que los trabajadores se enfermen menos, que hayan menos licencias y que se sientan mejor”, dice.

Por su parte, María Inés Gamonal, directora de la Residencia Protectora de la Infancia Santa Victoria, comentó que esta capacitación se corresponde con un proyecto de autocuidado que poseen actualmente, debido a las casos de graves vulneraciones de derecho que deben enfrentar. “Si bien es cierto que nuestro trabajo nos gusta, también es agotador emocionalmente”, confesó.

Carla Ceballos, coordinadora de Proyectos de Trascender Biobío, comentó la importancia del taller y lo que representa para la Fundación. “Es grato para la fundación, sobre todo a final de año, ver cómo se cumple nuestro propósito en este tipo de proyectos. Trascender nació para profesionalizar la gestión de las organizaciones sociales y, en este caso, pudimos verlo. Nos complace saber que la vinculación de una profesional con la necesidad de una organización tuvo como resultado un proyecto que benefició a un grupo de mujeres que trabajan en pro de niñas en situación de vulnerabilidad”, puntualizó.

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