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Ballenas jorobadas estarían cortejándose en Golfo del Corcovado según estudio de Fundación MERI

Este es el quinto año en que Fundación MERI realiza expediciones con el objetivo de determinar cómo estos grandes animales están usando el hábitat en la Patagonia, cómo se comunican, interactúan con otros componentes biológicos y qué factores ambientales les afectan, entre ellos el cambio climático y el tráfico marítimo. Todo esto en el marco del proyecto de investigación “Ecología trófica y comportamiento de ballenas azules (Balaenoptera musculus) y otros cetáceos en el Golfo Corcovado, Chile”.

Nueva expedición que zarpará este 19 de febrero, buscará profundizar los hallazgos de científicos de esta organización que mostrarían que, a diferencia de lo que se pensaba, esta zona del sur de Chile no sería sólo un área de alimentación o corredor migratorio, sino que también estaría siendo usada por este mamífero para iniciar el cortejo.

Determinar si en Chile y específicamente en el Golfo del Corcovado las ballenas jorobadas emiten sonidos relacionados con el cortejo para un posterior apareamiento, es uno de los objetivos de la nueva expedición de Fundación MERI y Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI), que zarpará el 19 de febrero desde Dalcahue, Chiloé.

No hay datos exactos sobre la población de ballenas jorobadas, sin embargo, se estima que serían alrededor de 3.000 en el Pacífico sur-este, razón por la cual determinar sus zonas de reproducción es clave para tomar medidas que ayuden a proteger su hábitat.

Hasta ahora se pensaba que este mamífero, sólo utilizaba el Golfo del Corcovado para alimentarse, por ser un sector de aguas muy ricas en nutrientes. Sin embargo, grabaciones realizadas por el equipo de MERI han registrado numerosos audios con cantos de ballenas jorobadas por largos periodos de tiempo. Se cree que los machos cantan para atraer a las hembras, por lo que estos se reconocen como una estrategia de reproducción. Puesto que cierta cantidad de ballenas jorobadas permanecen en el Golfo del Corcovado más tiempo del que se creía, los cantos producidos en esta región podrían ser los primeros contactos entre machos y hembras para su posterior reproducción en aguas cálidas de Ecuador, Perú, Colombia, Panamá o Costa Rica.

“Hemos establecido contactos y alianzas con científicos de Perú y Ecuador para comparar los cantos que hemos grabado en el Golfo del Corcovado con los cantos registrados en esos países, que son zonas donde se están reproduciendo las jorobadas, para ver si son los mismos cantos”, explica el director científico de MERI, Gustavo Chiang,

Agregó que parte del trabajo que realizará la expedición que zarpará el 19 de febrero, será la instalación de un hidrófono, una especie de micrófono submarino diseñado para grabar los sonidos en el agua. Este equipo permanecerá varios meses grabando gracias a un sistema de baterías externas. Puesto que los cantos de las ballenas jorobadas pueden transmitirse por kilómetros, se espera volver a grabarlos y así aumentar el conocimiento del uso del Golfo del Corcovado por dicha especie. Asimismo, es posible grabar otros sonidos, como los de la ballena azul.

Este es el quinto año en que Fundación MERI realiza expediciones con el objetivo de determinar cómo estos grandes animales están usando el hábitat en la Patagonia, cómo se comunican, interactúan con otros componentes biológicos y qué factores ambientales les afectan, entre ellos el cambio climático y el tráfico marítimo. Todo esto en el marco del proyecto de investigación “Ecología trófica y comportamiento de ballenas azules (Balaenoptera musculus) y otros cetáceos en el Golfo Corcovado, Chile”.

Durante el viaje -que recorrerá el Golfo del Corcovado- los científicos también continuarán con las líneas de investigación que han estado desarrollando y que apuntan a generar modelos, a través de variables oceanográficas, como temperatura, clorofila, etc., para modelar en dónde estarán las ballenas y así trabajar con las embarcaciones para que no entren al espacio de estos mamíferos, evitando, por ejemplo, colisiones o incapacidad de comunicarse entre ellos debido al ruido de las hélices.

Además, se avanzará en determinar cómo afecta la contaminación marina a estos mamíferos, a través del estudio de su estado de salud. “El plástico, por ejemplo, es una amenaza de ahí la importancia de promover buenas prácticas ambientales, evitar el consumo de este producto y respetar el reglamento para la observación recreativa de esto animales”, explica Chiang.

Los principales hallazgos y resultados de las expediciones realizadas por la Fundación MERI serán presentados a la comunidad de Castro, durante un seminario, por los diferentes científicos. El encuentro se efectuará el 17 de febrero en la Biblioteca Pública de la ciudad, entre 17.00 y 19.00 hrs.

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