Menú

COLECTA ANUAL: UN DÍA PARA AYUDAR

Martes 13 de noviembre. A beneficio de la Fundación para la Dignidad del Hombre, Clínica Familia.

El martes 13 se realizará la colecta anual de la Fundación para la Dignidad del Hombre, Clínica Familia, afín de reunir los fondos necesarios para  aumentar la capacidad de atención gratuita a  enfermos terminales bajo la mirada de los cuidados paliativos. Labor que realiza desde 1997, bajo el amparo del Arzobispado de Santiago, Caritas Chile y la Orden de la Madre de Dios.

Para los que han sufrido la pérdida de un ser querido por enfermedad, saben sobre la importancia de abordar el tema del “Buen Morir” y del valor de los  cuidados paliativos, hacia el paciente terminal y el apoyo a su familia. Si se entrega esta asistencia  gratuitamente a los enfermos terminales más desposeídos, se evita su soledad,  rechazo y abandono. De esta forma, contribuye a dignificar sus últimos días y a procurar una muerte en paz.

Actualmente, Clínica Familia entrega 7.400 días/cama de servicios de hospitalización gratuitos, con cuidados paliativos integrales, para 180 pacientes terminales al año y brinda apoyo psicosocial y espiritual a sus familias. Además, entrega asistencia ambulatoria y telefónica, permanente y esporádica a más de 2.000  pacientes al año.

Aún así,  el servicio que entrega  se hace insuficiente frente a las necesidades de muchas personas que están sufriendo en sus últimos días indignamente. No hay tiempo que perder. Y por esta razón, la meta que Clínica Familia se ha impuesto es atender a un 50% más de pacientes hospitalizados al año y  potenciar sus servicios ambulatorios. Para lograrlo, se requiere fortalecer su equipo humano y asegurar los recursos para la operación diaria y para dar una adecuada mantención a la infraestructura.

Todos están invitados a colaborar con los voluntarios que estarán en las calles de Santiago o también a través de donaciones directas a la cuenta corriente de la Fundación para la Dignidad del Hombre, Banco Santander, 000-21-3, RUT: 73.755.700-6, mail miaporte@clinicafamilia.cl. Más información en www.clinicafamilia.cl.

Antecedentes

Durante el año 1988, el Santo Padre Juan Pablo II invitó a CARITAS a trabajar por y para los enfermos de SIDA. Este llamado fue acogido por la Conferencia Episcopal en Chile, entidad que encargó al Padre Baldo Santi o.m.d. desarrollar, desde CARITAS Chile, un programa nacional para la atención a enfermos de SIDA. De esta forma, nació la Fundación para la Dignidad del Hombre, que inició su labor con la acogida de enfermos incurables y, a partir de 1997, con la construcción de la Clínica Familia, facilitó el servicio de hospitalización con cuidados paliativos para atender a los enfermos en fase terminal y acompañarlos en el proceso de Partir con Amor.

Inicialmente, Clínica Familia acogió sólo a enfermos de VIH/SIDA, enfermedad que por entonces no tenía tratamiento, pero al poco tiempo de haber iniciado su funcionamiento, comenzó progresivamente a asistir también a pacientes incurables con cáncer y otras patologías, que también se encontraban en etapa terminal y en situación de pobreza.  Durante el año 2011, el 77% de los pacientes hospitalizados correspondió a personas con cáncer.

La Clínica, utiliza un modelo de cuidados paliativos integral que incorpora, además de la atención a los problemas físicos, un especial cuidado por los aspectos psicológicos, sociales y espirituales, incluyendo la participación de la familia como elemento central en la atención del paciente.

Junto con apoyar a miles de personas necesitadas, los pacientes y sus familias, Clínica Familia ha logrado una gran experiencia en cuidados paliativos que le valió ser reconocida por la Asociación Internacional de Hospicios y Cuidados Paliativos, IAHPC, como centro de salud en cuidados paliativos de referencia en Latinoamérica.

De esta forma, la labor de la Fundación para la Dignidad del Hombre, se centra en un aspecto de los cuidados médicos que aún no ha sido suficientemente abordado por nuestra sociedad, y además proyecta sus conocimientos contribuyendo al desarrollo de los cuidados paliativos en Chile.

Déjanos tu comentario