Con novedosa instalación Hogar de Cristo evidenció realidad de los más de 80 mil estudiantes que no vuelven a clases

Centenares de personas se vieron sorprendidos por una llamativa sala se clases instalada en medio de la concurrida Plaza Italia. El objetivo de esta intervención fue evidenciar que en el mes de marzo más de 80 mil niños no vuelven a clases. Las causas son diversas: problemas económicos; sistemas familiares altamente vulnerables; embarazos adolescentes; el proceso educativo no posee una oferta de educación pública que asegure cobertura nacional para los jóvenes que lo requieran; no existen sistemas integrados de programas especializados que aseguren las herramientas necesarias para la superación de la exclusión del sistema escolar.

Haciendo un llamado a visibilizar la realidad de miles de jóvenes que dejan inconclusa su educación y las consecuencias que trae para su desarrollo, la Fundación sorprendió a los transeúntes santiaguinos con una novedosa Intervención.

Centenares de personas se vieron sorprendidos por una llamativa sala se clases instalada en medio de la concurrida Plaza Italia. El objetivo de esta intervención fue evidenciar que en el mes de marzo más de 80 mil niños no vuelven a clases. Las causas son diversas: problemas económicos; sistemas familiares altamente vulnerables; embarazos adolescentes; el proceso educativo no posee una oferta de educación pública que asegure cobertura nacional para los jóvenes que lo requieran; no existen sistemas integrados de programas especializados que aseguren las herramientas necesarias para la superación de la exclusión del sistema escolar. A lo anterior, se suman los prejuicios presentes en la propia comunidad escolar que terminan excluyendo, y finalmente expulsando, a miles de niños.

El Director Social de la Fundación Hogar de Cristo, Paulo Egenau, recalcó: “Al igual que años anteriores, en Hogar de Cristo estamos extremadamente preocupados por los más de 80 mil niños que están fuera del sistema escolar chileno, son los niños más pobres entre los pobres y es precisamente allí donde debieran concentrarse los recursos, las motivaciones para integrarlos al sistema escolar. Nos preocupa extraordinariamente que en los últimos tres años la glosa del presupuesto de la educación ha disminuido en mil millones de pesos promedio al año, eso es una pésima señal”.
A través del trabajo desarrollado en Súmate, Fundación Hogar de Cristo, ha logrado avanzar en esta tarea. Ya cuenta con cinco escuelas de reinserción educativa que buscan brindar educación integral a jóvenes con alto potencial de desarrollo que han sido excluidos del sistema educacional, asegurando que la vivencia escolar y las herramientas entregadas les permitan aportar a la construcción de un país más justo para ellos, sus familias y entorno. Es así, que como premisa fundamental, en las escuelas Súmate no se expulsa a los estudiantes.

En los últimos 10 años, desde que hemos implementado el modelo, ya son más de 2.000 los jóvenes que han vuelto a vivir la experiencia de ir a la escuela.

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