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Crearte entrega tips para promover la resiliencia en los niños ante una catástrofe

El equipo de profesionales de Corporación CreArte, organización social que trabaja por la promoción de resiliencia infantil, enumeró algunos consejos sobre cómo ayudarlos a lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

Durante la última semana el centro norte del país se ha visto afectado por grandes sismos y un tsunami. Al ocurrir estos eventos inesperados y destructivos, los niños son quienes necesitan más apoyo para sobrellevar este tipo de situaciones. El equipo de profesionales de Corporación CreArte, organización social que trabaja por la promoción de resiliencia infantil, enumeró algunos consejos sobre cómo ayudarlos a lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

Dar una base de seguridad al niño y niña ante la situación de catástrofe.

Los niños tendrán reacciones muy influenciadas por las respuestas y reacciones que han tenido los adultos significativos cercanos al enfrentar la situación (sus padres, familiares y amigos). Es fundamental que ellos hagan esfuerzos para mantener una actitud que sea protectora y tranquilizadora.

Facilitar la expresión de lo vivido

Uno de los factores que permiten a los niños desarrollar su resiliencia es precisamente tener la oportunidad para expresar sus vivencias, ideas, deseos y temores en ambientes afectivos y empáticos. Esto permite poner estos eventos en su debida perspectiva y también les ayuda a organizar su pensamiento e ideas sobre lo sucedido para disminuir las posibles confusiones y angustias.

Es fundamental que se le ofrezcan actividades o espacios de conversación sobre lo sucedido, sin que signifique caer en la redundancia del tema ni tampoco evitarlo o eludirlo. Hay que dejar que pregunten y expresen sus preocupaciones y miedos; es probable que necesiten hacerlo de manera reiterada y se debe estar abierto para dar o repetir información que los tranquilice.

Es importante ofrecerles momentos de conversación y otras maneras de comunicar sus angustias y temores, sobretodo a los más pequeños o más introvertidos. Una opción es utilizar el arte como medio de expresión, por ejemplo dibujar, pintar o modelar. Otra alternativas es darles la posibilidad y el espacio para su expresión a través del juego, no sólo con lo recientemente vivido y sus temores, sino también sus deseos, esperanzas y las cosas positivas de sí mismos y de su mundo relacional.

Acompañarlos en la búsqueda de aprendizajes de lo ocurrido

Una manera de ayudarlos a restablecer la confianza y el sentido de seguridad es descubrir e integrar las enseñanzas de la experiencia vivida. El poder reforzar las conductas adecuadas que ellos y sus padres ya tuvieron permite adquirir nuevas estrategias de lo que se tendría que hacer si se repite una situación parecida.

Dar apoyo en la situación dolorosa si han perdido a alguien de su familia
Las experiencias traumáticas y la muerte de alguien importante en la vida de un niño pueden afectar su sentido de seguridad y confianza en sí mismo y en el mundo. Lo esencial es devolverle esa confianza brindando apoyo emocional, reconociendo la injusticia que pueden asociar a la experiencia y permitiendo las expresiones emocionales que acompañan los procesos de duelo, como son: la rabia por la pérdida, el dolor, la tristeza y el renacer de la esperanza a través de la conservación en la memoria de los atributos positivos y los aportes que la persona fallecida le entregó.

El acompañamiento del miedo y de la angustia por la situación vivida

Hay que jugar un papel importante para ayudar a los pequeños a aliviar sus sufrimientos y el estrés por lo vivido. Para lograrlo es importante normalizar y reconocer como adecuados los miedos y otras emociones y reacciones a través de los cuales expresaron sus sufrimientos. El acompañar, aceptar y contener estas manifestaciones es fundamental, siendo lo más importante: no descalificar sus expresiones como si fueran el resultado de exageraciones, manipulaciones o expresión de problemas injustificados. Por último, es importante explicarles con información clara y sincera, adecuada a la edad de los niños para que entiendan sus reacciones como respuestas naturales frente a lo vivido.

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