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¿El ranking de notas ayuda a mejorar la actual inequidad de la PSU?

La PSU sólo ha aumentado las grandes desigualdades que el sistema educacional chileno impone sobre los alumnos que son atendidos por colegios municipales y particulares subvencionados donde asisten los sectores más vulnerables del país. Agregar el ranking de notas es sólo un parche de parte del CRUCH y las universidades privadas que consideran la PSU en su proceso de admisión, que no soluciona el problema de fondo.

Por Verónica Abud

Las últimas discusiones entre el CRUCH, que administra la PSU como instrumento de medición de entrada a la educación superior, y el Ministerio de Educación respecto a que si agregando el ranking de notas de educación media se ayuda a mejorar la inequidad que actualmente existe, sólo está demostrando  que se está buscando una solución de parche a un problema de fondo.

¿Es la PSU una buena prueba de admisión?   ¿El ranking de notas es un mejor predictor de éxito en los  estudios superiores?  ¿La combinación de ambos mejora la inequidad?

Todas estas preguntas deberían haberse respondido previamente al  apurado cambio entre la antigua PAA por la PSU hace ya largos 9 años.  La PSU es una prueba de “TERMINO” del ciclo escolar que sólo mide los contenidos del currículum impuesto por el Ministerio de Educación.  Al ser una prueba de término, no tiene cualidades predictivas de lo que viene respecto a las habilidades de los futuros universitarios.  Sólo es necesario que estos contenidos sean enseñados, bien ejercitados y se entrene al alumno en cómo responder en forma rápida y efectiva.  Por lo tanto, si estamos midiendo sólo contenidos de término, no estamos proyectando o prediciendo el futuro, que es lo que necesita la prueba de admisión.

La implementación de la PSU ha demostrado que se ha aumentado la inequidad en el trato que reciben los alumnos que vienen de colegios de baja calidad, ya que en muchos casos los contenidos del currículum no se cubren en el período de educación media y no tienen acceso a preuniversitarios pagados que entrenan a los alumnos  a contestar en forma rápida y efectiva.  La PSU sólo ha aumentado las grandes desigualdades que el sistema educacional chileno impone sobre los alumnos que son atendidos por colegios municipales y particulares subvencionados donde asisten los sectores más vulnerables del país.

Agregar el ranking de notas es sólo un parche de parte del CRUCH y las universidades privadas que consideran la PSU en su proceso de admisión,  que no soluciona el problema de fondo.

El Mineduc emite un estudio que demuestra, según sus datos, que este ranking beneficiará a los alumnos más aventajados y el CRUCH cuenta con estudios que avalan que el ranking es mejor predictor.

Entre estudio y estudio, discusión teórica y expertos, seguimos tapando una realidad del porte de un buque y que fue impuesta como política de estado por parte del Mineduc y el CRUCH, diseñada y avalada por los expertos de ambas instituciones señores Cox, Manzi y Bravo.

Estudios internacionales y de la OCDE demuestran que el sistema educacional chileno reproduce y aumenta la brecha socioeconómica de nuestros alumnos. Queremos seguir tapando el sol con un dedo al no reconocer que la PSU sólo la aumenta y que discrimina brutalmente a los alumnos de la modalidad técnica que ni siquiera tienen el mismo currículum  con que se elabora la prueba.

No nos dejemos engañar con esta falsa discusión que el ranking mejorará la inequidad, esto es sólo un parche de un problema de fondo que las autoridades correspondientes no han querido solucionar.

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  • Considero que además del aspecto académico debe considerarse también, como criterio para la admisión de las universidades, los aspectos psicológicos, sociales, familiares y económicos del postulante. Personalmente, creo que ayudaría mucho que las universidades, realicen cada una su propia selección, de acuerdo a sus necesidades (pues unas están centradas en el área técnica, otras en las ingenierías, otras en las comunicaciones, otras en el área salud etc) y como cada una sabe muy bien lo que ofrece, por deducción, debe saber muy bien lo que busca y por ello, es lógico que tengan una idea muy precisa (basada en su propia experiencia) de cuales de los postulantes tendrán éxito o no. En Chile, eso hoy se hace pero, lamentablemente, en casos muy excepcionales y solo una vez aprobados vía PSU (Tengo entendido que muchas facultades de Psicología lo hacen pero son las únicas), Un ejemplo para que se entienda; Si alguien quiere estudiar Ped. en Ed. Física (Que también tiene su propio examen aunque físico como colador) de nada le sirve tener 790 puntos ponderados si sufre dificultades cardíacas. Lo ideal sería aplicar los modelos exitosos en el mundo aunque adaptados a nuestra idiosincrasia, como el aplicado en EEUU, quienes además de las notas del colegio (Pero en relación al resto del colegio, como debe ser) y de su historial o hoja de vida (incluye el nivel de participación en actividades extraprogramáticas lo que es beneficioso incluso para los propios colegios, pues las fomenta al igual que el buen comportamiento en clases) y el correspondiente examen de conocimientos (Aunque que creo que no todas lo hacen) consideran allá muy importante las entrevistas personales con el candidato y con sus profesores, en donde entrevistadores profesionales, visitan la escuela de potencial estudiante, salen “a la caza” de los mejores talentos (Quienes se pueden regodear, ya que la oferta posterior mejora a la anterior y así sucesivamente) a quienes les ofrecen sus ofertas de estudio (incluidos descuentos, becas y ayudas) pero también del resto de los que solicitan ser aceptados por esa Institución de estudios. Y todo ese proceso se realiza mientras el alumno cursa su último año de colegio. Se trata aquí de un tipo de selección mucho más personalizado, quizá más oneroso pero mucho más asertivo, ya que debería disminuir el nivel de fracasos y la pérdida de recursos que ello conlleva (Dinero y tiempo, pero además reduciría el nivel de decepción y estrés producto del impacto psicológico y todo lo negativo que dicha adversidad trae aparejada, pero, aún así, me parece mejor al que tenemos hoy (PSU) que es del tipo “masivo”, “al por mayor” ya que trata a los estudiantes como si fueran una oferta “tipo al granel” de supermercado. Como si los estudiantes fueran un “commodities” y no un “delicatessen”, que es lo que debiera ser.