El trabajo no es algo que “nos dan”

Como bien dice el texto del video central de la campaña: “no es un horario; no es un cargo; no es un sueldo… es lo que haces, lo que haces por algo… por alguien, lo que no puedes dejar de hacer, lo que tiene que ser hecho. Se hace por un sueldo, pero no se hace solamente por un sueldo”.

Por Fernando Berríos, Fundación Trabajo para un Hermano
Fernando Berríos, Fundación Trabajo para un Hermano

Los economistas suelen destacar que las cifras del mercado laboral en nuestro país están hace tiempo en márgenes relativamente “razonables”, pero la verdad es que la tendencia de los últimos meses ha sido el aumento de la tasa de desocupación. Se nos informaba a fines de marzo que en el último año el número de trabajadores asalariados cayó 2,1%, mientras que el índice de trabajadores por cuenta propia creció un 8,1%. Técnicamente, ello señala un fenómeno de precarización del empleo.

En ese panorama, la Fundación Trabajo para un Hermano ha venido a sorprendernos con una campaña comunicacional distinta (tph.cl); incluso, yo diría, en cierto sentido desconcertante. El foco no está puesto en una preocupación por el mercado laboral ni por las condiciones en que se ejerce el trabajo hoy. La campaña no se ordena, en lo inmediato, a paliar el problema del desempleo, como en los inicios de la Fundación, ni tampoco a una toma de conciencia sobre la problemática social del trabajo. El foco está puesto, simplemente, en cada uno de nosotros y en nuestro derecho a redescubrir la dignidad de nuestros afanes cotidianos como donación personal e intransferible a personas concretas. No solo a la propia familia, cuyo sustento depende del salario que recibimos, sino también como donación personal a los destinatarios directos de nuestro trabajo y a la sociedad que conformamos y que no podría prescindir de este aporte.

Como bien dice el texto del video central de la campaña: “no es un horario; no es un cargo; no es un sueldo… es lo que haces, lo que haces por algo… por alguien, lo que no puedes dejar de hacer, lo que tiene que ser hecho. Se hace por un sueldo, pero no se hace solamente por un sueldo”.

Hay que agradecer a la Fundación Trabajo para un Hermano el ayudarnos a recordar que el trabajo no es algo que “nos dan”, sino algo que cada uno de nosotros da de sí mismo a otros que lo requieren de verdad y que necesitan que lo hagamos de modo excelente. Esto puede ser un nuevo punto de partida para repensar una auténtica ética del trabajo.

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