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Empresas: de donantes silenciosas a inversionistas sociales

El camino va desde la donación, hacia ser canalizadores de la inversión social de las empresas, una inversión que debe estar directamente relacionada con su negocio para que así sea sostenible en el tiempo.
Las empresas por su parte deben entender que la RSE, es una forma de hacer negocio y que como tal debe estar incorporada a la estrategia corporativa para dejar de ser algo tangencial que me sirve para salir en las páginas sociales de algún diario.

Por Juan Pedro Pinochet

Después de haber trabajado más de 30 años, primero en el sector privado y luego en Un techo para Chile, puedo corroborar que las empresas y las ONG han cubierto en parte un vacío dejado por los gobiernos de nuestro país que hace dos décadas tenían altos índices de pobreza y de carencias en infraestructura y servicios básicos. Lo anterior, se ha realizado bajo el precepto de RSE- Filantropía, donde la empresa entiende su rol social como el dar trabajo, pagar impuestos y por vía de la donación contribuir a la sociedad y de paso lograr puntos a su imagen corporativa. Es así como las ONG se multiplicaron y especializaron con prestaciones concretas y visibles hacia la sociedad.

Hoy la situación ha cambiado. Chile ha logrado mejorar sus índices de pobreza y de atenciones primarias; contamos con una sociedad más educada y consciente de sus derechos; y los medios de comunicación y los avances tecnológicos han permitido que esta nueva sociedad empoderada se organice y reúna a través de las redes sociales. Esto ha ocurrido en nuestro país, pero es un fenómeno global donde se han incorporado nuevas demandas por sobre las básicas y el discurso sobre el desarrollo con límites se ha instalado en la agenda mundial.

Frente a este nuevo panorama, las ONG deben refundarse y escuchar lo que pasa en las calles y ser más creativas para subsistir. El camino va desde la donación, hacia ser canalizadores de la inversión social de las empresas, una inversión que debe estar directamente relacionada con su negocio para que así sea sostenible en el tiempo.

Las empresas por su parte deben entender que la RSE, es una forma de hacer negocio y que como tal debe estar incorporada a la estrategia corporativa para dejar de ser algo tangencial que me sirve para salir en las páginas sociales de algún diario. Es así como lo fundamental es: internalizar las externalidades, involucrarse con los grupos de interés y tener una visión de largo plazo.

Es un largo camino de cambios, pero la sociedad va un paso adelante y si no la alcanzamos, el costo será demasiado alto.

Déjanos tu comentario

  • Francisca Engdahl

    Toda la razón!

  • Pamela Castro

    Muy buena reflexión. Lo que antes era visto como “actos de buena voluntad” hoy soy un paso fundamental hacia la sostenibilidad de las empresas.

  • oscar vargas

    Efectivamente. Mi duda razonable apunta a dos tópicos: 1º) Es la empresa que enarbola la bandera de las RSE la filantrópica o la donación la hace con dineros descontados a sus trabajadores? y 2º) Podrán las grandes tiendas y supermercados y afines dejar de beneficiarse con las monedas que “voluntariamente” dejamos los clientes ya que no tienen “molido” para dar vuelto y luego deducen – dejando de pagar – impuestos por las utilidades vía “ley de donaciones” por parte del vuelto donado por los clientes?

    • MM

      Las empresas no reciben beneficios tributarios por donaciones de vuelto, puesto que no se emite Certificado de donación al respecto. Lo cual es auditado periódicamente por Servicio de Impuestos Internos.