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La nueva estirpe de emprendedores

Desde mi edad y criada en un mundo conservador, la convivencia con otras etnias y jóvenes emprendedores me humilla. Los emprendedores sociales con que conviví en Aconcagua Summit 2013 traen propuestas para un acceso justo a educación, salud y trabajo digno. Nosotros los mayores debíamos tomar posición, defender esas posiciones, confrontar. Esta generación acoge otras etnias, otras opciones espirituales, sexuales y políticas, no como mejores ni peores, sólo distintas, todos invitados a una coexistencia armónica.

Por Loreto Lavín C.

 

200 líderes llegaron hasta la cordillera para participar en la segunda edición del Aconcagua Summit.

200 líderes llegaron hasta la cordillera para participar en la segunda edición del Aconcagua Summit (ver más información).

Desde mi edad y criada en un mundo conservador, la convivencia con otras etnias y jóvenes emprendedores me humilla. Allí donde me siento demás, ellos me incluyen; donde pensamos diferente, ellos me respetan; y cuando no entiendo, no me descalifican. Yo hasta aquí he sido tolerante sólo porque es de buena educación y digo ser inclusiva porque es socialmente correcto. Y cuando no entiendo, no pregunto porque ignorancia y debilidad no es ‘bien vista’.

Para quien aprendió que ‘cambios’ significa que alguien gana y alguien desaparece, que para avanzar hay que empujar y que el desarrollo conlleva costos medioambientales, la nueva mirada de las generaciones que nos suceden es desconcertante, en sus propuestas todos caben, perdón, cabemos. Para los nuevos empresarios las comunidades no aparecen después, sino antes; y el consumo debe dar bienestar a todos, también a quienes participan de la cadena que ofrece servicios y productos.

Los emprendedores sociales con que conviví en Aconcagua Summit 2013 traen propuestas para un acceso justo a educación, salud y trabajo digno. Hacerse cargo de la contaminación es para ellos de toda lógica, necesitamos el planeta y una mejor convivencia con el medio ambiente. Y el legado que aspiran dejar a sus hijos no son bienes que los protejan, sino la libertad desde las oportunidades.

Nosotros los mayores debíamos tomar posición, defender esas posiciones, confrontar. Esta generación acoge otras etnias, otras opciones espirituales, sexuales y políticas, no como mejores ni peores, sólo distintas, todos invitados a una coexistencia armónica.  Buscan el encuentro entre nuestras culturas y admiran a los pueblos originarios que, por años, a nosotros sólo nos aparecen desde la violencia. Esta generación acepta la diversidad y eso los hace libres.

El cambio de lenguaje los identifica, cuando hablan de personas con capacidades diferentes, personas en situación de calle, están viendo… personas. Ellos nos invitan desde el lenguaje, cuando hablan de consumo ético, pluralismo, desarrollo sostenible, vulnerabilidad y transparencia. Admiro a estos innovadores sociales y cuando quiero hacerme a un lado para dejar que hagan un país mejor, no me dejan alejarme. Ellos me invitan a hacerlo juntos. 

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