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Las oportunidades de los chilenos

Este 17 de noviembre todos los chilenos mayores de edad tendremos la oportunidad de dirigirnos a las urnas y marcar nuestras preferencias. Aunque la pobreza se ha reducido de manera significativa desde la década de los noventa, hoy seguimos siendo el país más desigual de la OCDE. Muchas familias en situación de pobreza quieren que se abran ventanas para ejercer su libertad y no sólo para depositar un voto en una urna.

Por Leonardo Moreno (@leomoreno14)

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“Muchas familias en situación de pobreza quieren que se abran ventanas para ejercer su libertad y no sólo para depositar un voto en una urna”, opina Moreno.

Este 17 de noviembre todos los chilenos mayores de edad tendremos la oportunidad de dirigirnos a las urnas y marcar nuestras preferencias.

Pero hay oportunidades que se discuten poco o están invisibilizadas. Con esto me refiero a las posibilidades reales que tienen miles de compatriotas de incidir, de manera efectiva, en las decisiones que los atañen. Aunque la pobreza se ha reducido de manera significativa desde la década de los noventa, hoy seguimos siendo el país más desigual de la OCDE y a nivel de percepciones, tal como lo mostró la última encuesta Bicentenario UC-Adimark. Los chilenos confíamos más que en 10 años llegaremos a ser un país desarrollado que en alcanzar la meta de reducir la desigualdad de ingresos. Esto es un reflejo de un país donde el progreso está más alcance de unos más que de otros.

Este año la Fundación Superación de la Pobreza entregó a los candidatos a la Presidencia y a la sociedad civil, un conjunto de propuestas de políticas sociales. En “Umbrales Sociales para Chile” somos claros en establecer que el país debe asumir como imperativo ético avanzar hacia un piso sólido de bienestar en educación, salud, participación, trabajo y hábitat. También señalamos la necesidad de “cambiar la mirada” sobre la pobreza. Es una invitación a dejar de mirar los bonos como “la alternativa” para mejorar la situación de vulnerabilidad de miles de familias. Para ello, debemos dejar atrás los barrios segregados o la mala calidad de la educación, para adoptar un enfoque integral de la pobreza por parte del Estado.

Las políticas sociales no sólo proveen bienes y servicios, sino que también construyen sociedad. Muchas familias en situación de pobreza —con carencias y potencialidades—, quieren que se abran ventanas para ejercer su libertad y no sólo para depositar un voto en una urna. Avanzar hacia un país más justo e integrado requiere del despliegue de las capacidades de todos los chilenos.

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