Menú

Nuestro compromiso con la Infancia

En Aldeas Infantiles SOS creemos firmemente en la necesidad de encontrar otros tipos de mecanismos para evitar que los niños y niñas terminen en hogares de protección, porque creemos que la institucionalización debiera ser sólo en casos excepcionales. Apostamos por prevenir especialmente las situaciones de violencia y negligencia contra los niños, que en Chile son la principal causa de la separación de sus familias.

Por Juan Pablo Orlandini, Director Nacional de Aldeas Infantiles SOS
Juan Pablo Orlandini, Aldeas Infantiles SOS

Son muchos los temas pendientes que nuestro país tiene con la Infancia y a nombre de Aldeas Infantiles SOS me gustaría recordarlos e invitarlos a que los tengamos presente durante este 2017 que recién comienza, especialmente porque aún hay leyes para la protección de la infancia que duermen en el Congreso y porque necesitamos mejorar el sistema de protección hacia los niños, niñas y adolescentes más vulnerados. Éstas son sólo algunas aristas que debemos resolver a como dé lugar este año, por la importancia que reviste.

Existe una profunda necesidad de optimizar las intervenciones que se realizan en residencias y otros programas de la red de colaboradores de SENAME, que trabajan a diario con niños diagnosticados con trastornos de salud mental y que son, precisamente, la mayor cantidad de quienes viven en instituciones. Y sin lugar a dudas, parte de estos trastornos también son atribuibles a las características propias de los procesos de institucionalización que se dan en los diferentes sistemas de acogimiento.

En Aldeas Infantiles SOS creemos firmemente en la necesidad de encontrar otros tipos de mecanismos para evitar que los niños y niñas terminen en hogares de protección, porque creemos que la institucionalización debiera ser sólo en casos excepcionales. Apostamos por prevenir especialmente las situaciones de violencia y negligencia contra los niños, que en Chile son la principal causa de la separación de sus familias.

Para esto contamos con cuatro Programa de Fortalecimiento Familiar, donde se acompaña de forma individual a las familias y se generan instancias de capacitación donde promovemos pautas de crianza respetuosa. Además, se empodera a los niños y sus familias para que conozcan sus derechos y así, a través de sus habilidades puedan prevenir, generar conciencia y promover canales de denuncia y respuestas. Y finalmente, trabajamos junto a otras organizaciones especialistas para mejorar la intervención y fomentar el trabajo interdisciplinario.

En cuanto a la legislación pendiente, celebramos la aprobación en el Senado del proyecto de ley que tipifica el maltrato como un delito y establece penas de cárcel a quienes cometan algún tipo de violencia contra niños, personas en situación de discapacidad y adultos mayores. Sin embargo, debemos avanzar en más políticas integrales de cuidado positivo como la “Ley Coscorrón”, que prohíbe a los padres y a toda persona encargada del cuidado de los niños, utilizar el castigo corporal o cualquier tipo de trato humillante, cruel o degradante, como método de disciplina y corrección hacia ellos.

Esperamos sinceramente que este año aunemos trabajos para todos juntos resolver, de una vez por todas, la deuda que tenemos con los niños y niñas que viven en nuestro país.

Déjanos tu comentario