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Para que hacer la prueba SIMCE

¿Porqué son necesarias las evaluaciones de los alumnos? Es la manera que tenemos de comprobar los avances o retrocesos de la calidad de los aprendizajes que debieran suceder al interior de la sala de clase, basados en el Curriculum que el Mineduc impone a los establecimientos educacionales.

Por Verónica Abud, Directora Ejecutiva Fundación La Fuente

Todos los años asistimos al ritual de los resultados de la prueba SIMCE, que el  Mineduc implementa a través de la Agencia de la Calidad de la Educación. 

¿Porqué son necesarias las evaluaciones de los alumnos?  Es la manera que tenemos de comprobar los avances o retrocesos de la calidad de los aprendizajes que debieran suceder al interior de la sala de clase, basados en el  Curriculum que el Mineduc impone a los establecimientos educacionales.

Es de toda lógica que estos resultados sirvan para corregir o al menos tratar de mejorar los aprendizajes de los alumnos que no logran lo esperado de acuerdo a estándares fijados por el Mineduc. 

Lo más impactante es que,  en los últimos 10 años los deficientes resultados de un gran número de estudiantes, alrededor del 40 % en lenguaje y Matemáticas, se mantienen estancados y no se encuentran metodologías eficientes para corregir estos deplorables resultados.  Esto equivales a alrededor de 100.000 mil niños estudiantes anuales que no logran el nivel adecuado, lo que significa que continuarán reprobando y aumentando su desnivel a medida que pasan más años en el colegio.  Así mismo se mantienen las enormes brechas de desigualdad por niveles socioeconómicos.

¿De que sirve el SIMCE entonces?  La realidad demuestra que no sirve para nada.  Se gastan muchos recursos,  las salas de clases se transforman en meros entrenamientos de estas pruebas, los alumnos que no tienen la base de aprendizaje no aprenden y nadie se hace responsable de esta situación.

Por experiencia puedo decir que la mayoría de las personas que trabajan en el ministerio son técnicos que no conocen la realidad al interior de las salas de clase, los que diseñan el curriculum, decidiendo lo que los profesores tienen que enseñar y los niños aprender, no están al corriente de los cambios vertiginosos en materia de tecnología y habilidades blandas necesarias para enfrentar el futuro de nuestros alumnos actuales, los que toman las decisiones de políticas públicas en educación se han dedicado a cambios estructurales y no han entrado al interior de la sala de clases que es el único lugar donde sucede el proceso de enseñanza / aprendizaje.

¿Para que hacer el SIMCE entonces?  Para no perder la continuidad del ritual de evaluar el permanente fracaso y desigualdad de nuestro sistema educacional.

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