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Paternitas busca “darle una oportunidad a quien ha cometido delitos”

Por Luis Aravena S.

PADRE NICOLÁS VIAL, PRESIDENTE DE FUNDACIÓN PATERNITAS:
“EL ANTECEDENTE MÁS VALIOSO DE UN EX REO ES HABER DEJADO ATRÁS SU PASADO DELICTUAL”

El sacerdote diocesano lleva más de 30 años visitando cárceles. Desde su experiencia, habla sobre lo necesario de crear programas de reinserción de largo plazo, el rol que cumplen las familias y las deplorables condiciones de los penales chilenos. “Chile necesita una Reforma Penitenciaria”, asegura Vial.

Fue abandonado por su padre cuando tenía meses de vida. Vivió toda su infancia en  campamentos, donde aprendió a robar, como cualquier niño aprende a jugar a la pelota. Fue mechero, monrero y lanza callejero. Hoy, Khristian Briones tiene 34 años, 12 de los cuales, los pasó en la cárcel.

Mientras cumplía una de sus múltiples condenas en la Penitenciaría, el padre y director de la Fundación Paternitas, Nicolás Vial, lo visitó en su celda. Conversaron breves minutos hasta que Briones le dijo “padre, quiero cambiar”. De ahí en adelante, Briones se encargó de ayudarlo en la organización de las misas en la capilla del centro de detención.

En 2007, Khristian Briones salió de la cárcel. Pero su vida no mejoró mucho: durmió en la calle y se abandonó al consumo de todo tipo de drogas. El cambió definitivo comenzó cuando Fundación Paternitas le ofreció ingresar a su centro de rehabilitación. Hoy, Briones dejó en el pasado las drogas y su vida delictual. Trabaja en una feria libre vendiendo ropa y visita las cárceles junto al padre Vial para organizar grupos de rehabilitación.

ROMPIENDO EL CÍRCULO DE LA DELINCUENCIA

Desde 1991, Fundación Paternitas, a través de las áreas técnicas de los distintos penales, contacta a personas que manifiestan un deseo de abandonar el mundo delictual para reinsertarse en la sociedad. Mediante capacitación humana, laboral, familiar y social, el equipo de Paternitas intenta retomar los ámbitos en que la persona privada de libertad se marginó mientras cumplía condena.Actualmente, Fundación Paternitas atiende a cerca de mil personas con antecedentes penales, quienes asisten a los diversos programas de rehabilitación junto a sus familias. Cuentan con una comunidad de rehabilitación terapéutica, un centro de reinserción para la capacitación laboral y una casa de acogida que recibe a niños y niñas, hijos de padres privados de libertad.

EL FACTOR FAMILIAR

El padre Nicolás Vial explica que Fundación Paternitas busca “darle una oportunidad verdadera a una persona que ha cometido delitos y que se le han cerrado todas las puertas”. El ex Capellán Nacional de Gendarmería lleva más de treinta años recorriendo penales y centros de detención con la profunda esperanza de ”acompañar a estas personas en un proceso de ayudarlos a convertirlos en lo que ellos quieren ser, que es muy distinto a lo que quieren recibir”, comenta Vial.

-¿Cuándo se considera a un ex reo como rehabilitado?

-Una señal importante es cuando encuentran en un trabajo remunerado digno y honesto.

-Pero, muchas empresas se rehúsan a contratar personas con antecedentes.

-Son las puertas más difíciles de abrir. Siempre le digo a los empresarios que para nosotros el antecedente más valioso de un ex privado de libertado es haber superado su pasado delictual.

-¿Qué rol cumplen las familias en este proceso?

-Sin las familias no llegamos a ningún puerto. Muchas veces son las familias las que los introdujo en la delincuencia. Hay casos en que la delincuencia es transgeneracional, atraviesa las historias familiares y el hijo o nieto crece creyendo que es normal obtener recursos a través del robo y la violencia.

-Tarea titánica, ¿no?

-Cuesta, pero siempre hay alguien que los vincula al cambio. Buscamos reparar las relaciones familiares. En las cárceles he visto que nunca se rompe el vínculo de una mujer, ya sea una hermana, una hija, una madre. Ese rol de rescate y amor nunca falla. Cuesta porque son años de conflictos, maltratos, pobreza, falta de afectos, pero siempre hay una mechita que enciende ese fuego de amor.

-Desde su experiencia, ¿cómo surge la tendencia de una persona hacia la vida delictual?

-Gran parte de quienes han cometido delitos fueron abandonados antes de los cuatro años. Abandonos física o afectivamente que genera un vacío valórico tremendo que llenan con drogas, alcohol, prostitución y dinero fácil. Buscan pertenecer a un grupo que los acoja de alguna manera.

POLÍTICA CARCELARIA

-¿Cuánto cuesta rehabilitar a un ex presidario?

El proceso de recuperar a un individuo que ha delinquido es muy caro. Mucho más caro que el proceso de prevención del delito porque se debe iniciar un trabajo de desaprendizaje de la cultura delincuencial.

-Pero la política se esfuerza en la prevención y no en la rehabilitación…

-Hemos luchado muchísimo para que se comprenda que un proceso de recuperación debe mantenerse en el tiempo por mínimo dos o tres años. No es posible que se piense en darle un brochazo de principios, responsabilidad, capacidad, tolerancia. Meten a un delincuente dos meses en un centro de capacitación, les dan un certificado y les dicen “chao, búsquese trabajo”.

-¿Por qué cree que ocurre esto?

-Porque los políticos no entienden nada sobre cómo recuperar a un individuo que cometió delitos. Prefieren botar dinero a la basura aplicando modelos obsoletos. Nunca han aceptado nuestro proyecto, que es una inversión social porque lo que se gasta se recupera al momento en que la persona se pone de pie y es útil para su familia y comunidad. Pero impera la mentalidad chasquilla y tapa goteras.

-Chile posee una de las tasas más altas de población penal de Latinoamérica. ¿Qué propone Paternitas para reducir estas tasas?

-Una Reforma Penitenciaria. Hay una gran cantidad de delitos que ni siquiera deberían pasar un día por las cárceles porque deben ser atendidos fuera de los ambientes carcelarios para recuperarlos. Llegó el momento en que Chile debe dejar de resolver todo con una pena aflictiva.

-¿Qué opina de las condiciones en que vive la población carcelaria?

-Las condiciones son deplorables. Son escuelas de deshumanización más que de delito. Un individuo que entra a una cárcel y sale más peligroso para la sociedad que cuando entró. La cárcel potencia todo lo que es contra la naturaleza. El hombre está hecho para pensar y decidir, las cárceles no fomentan eso. La cárcel se hizo para la degradación humana y destrucción de su esperanza a base de la violencia.

-¿Cuál sería la cárcel ideal?

-Una en que se trate a las personas como seres humanos, donde se les proporcione espacios para fomentar el trabajo a través de talleres productivos y con apoyo familiar. La gran mayoría requiere ayuda especializada para tratar anomalías conductuales. Los presos no deben estar tan excluidos de la comunidad. La comunidad debe ayudarlos a ser más personas y no aislarlos en una suerte de campo de concentración.

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  • Christian Amengual Rojas

    Creo que la labor de TODOS los que creen en este proceso, es relevante para una mejor sociedad, debemos tener fe en que podemos dar otro oportunidad y que las personas merecemos SIEMPRE esa oportunidad. Un abrazo fuerte y todas las felicitaciones y bendiciones a los profesionales y no profesionales que hacen posible llevar adelante hermosa acción.