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Presentan inédito plan para que familias emprendedoras salgan de los campamentos

El programa del Fosis, que significará una inversión de más de $.1.000 millones durante 2012, llegará a unos 150 campamentos. La idea es trabajar con jefes de hogar y dirigentes, mayoritariamente mujeres.

Por Camila Muñoz

“Es como si nos propusiéramos erradicar los campamentos, pero sin casas”. Así define el delegado presidencial para Campamentos, Felipe Kast, el programa del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis) y la Agencia para los Campamentos, que busca erradicar a las familias que viven en estos lugares a través del emprendimiento llamado “Campamentos en Acción 2012”.

El director del Fosis, Claudio Storm, cuenta que “este es un plan inédito, ya que tradicionalmente la políticas publicas se habían concentrado en entregar soluciones de viviendas definitivas a quienes quisieran dejar los campamentos”. Como Kast lo explica, antes se pensaba que “si había 30.000 familias en campamentos, se necesitaban 30.000 casas”, situación que dejó de ser así.

“La mejor de las lógicas es que una familia saliera a través de un emprendimiento, que le fuera tan bien y que potenciara tanto sus habilidades sociales y laborales que esa familia en forma autónoma pudiera arrendar o postular a una vivienda y no salir del campamento porque el Ministerio de Vivienda le entregó una llave”, afirma Kast.

Storm agrega que según cifras de la Corporación También Somos Chilenos, que trabaja con los dirigentes, “un 85% de las familias que vive en campamentos está fuera del Sistema Chile Solidario”.

“Con este programa pretendemos llegar a 9 mil usuarios, que son en general jefes de hogar. Si consideramos que cada uno es una familia, con esto llegamos a 9.000 familias que es un tercio del total de la realidad nacional”.

90% de los dirigentes de campamentos son mujeres

El programa del Fosis, que significará una inversión de más de $ 1.000 millones durante 2012 y beneficiará a más de 150 campamentos, tiene cuatro herramientas básicas para apoyar a las familias a salir de su situación: En primer lugar el programa planteó la necesidad de trabajar directamente con los dirigentes. Como afirma Kast, se puso el foco en este grupo, principalmente mujeres, ya que “ellas son las que mandan”. “Hicimos un concurso de 60 dirigentas para ir a capacitarse a Washington porque creemos que ellas son la base”, cuenta, ya que un 90% de los dirigentes de campamentos son mujeres. “Con ellas hacemos todos los planes de intervención y están fascinadas”.

Storm cuenta que el segundo punto “son programas de emprendimiento dentro de los campamentos donde se seleccionan personas que tengan inquietudes emprendedoras y se les da un capital semilla de $ 350.000, una vez que la persona sepa qué tipo de programa quiere desarrollar”. Este fondo va destinado a que los emprendedores compren insumos y herramientas para emprender.

A ellos se les hace un programa de seguimiento con tres evaluaciones desde que comienzan hasta que ya se encuentran en una etapa madura para evaluar los resultados.

Una tercera línea que detalla el director del Fosis “es la empleabilidad, que si bien no es la realidad más común de los campamentos, en alguna medida ayuda a que personas que tengan ganas de trabajar tengan recursos para eso”.

Una cuarta herramienta son clases de Educación Financiera a jefes de familia y dirigentes. “Se entrega apoyo a través de talleres para que sepan administrar sus finanzas familiares”, explica Storm. “Contratamos especialistas que realizan talleres y juntamos grupos de familias y los capacitamos”, agrega, con el objetivo de que “el proceso de traslado de un campamento a una vida afuera sea lo más exitoso posible para la familia”.

Innovaciones cotidianas que solucionan problemas importantes

“En Valparaíso, un campamento pidió sólo un millón de pesos”, cuenta Storm, cifra con la que se las ingeniaron para terminar con un problema bastante cotidiano: Construyeron una huella de acceso al campamento, que está en un cerro, y con eso permitieron la subida de carros de Bomberos, Carabineros o ambulancias, “y con eso lograron solucionar un déficit permanente, que era de acceso, por el que muchas veces no se logró frenar un problema de violencia intrafamiliar, un incendio o una enfermedad”, cuenta.

Por eso, destaca que “el concepto innovación tiene que ver con trasladar la confianza a los dirigentes y que muchas veces cosas que son muy evidentes pasan a ser soluciones”.

Otro de los casos de éxito es una fábrica de zapatos sólo de mujeres emprendedoras. “En Colina se instaló una micro fábrica de zapatos, con ayuda de voluntarios de Un Techo para Chile, y ya están vendiendo harto”, cuenta. “Son 5 o 6 mujeres que se ganaron el fondo Capital Semilla del Fosis, se organizaron y compraron containers que hoy son sus oficinas y fábrica y trabajan ahí”. Además buscaron un diseñador externo, por lo que sus zapatos son únicos en el mercado.

Kast señala que la gran innovación de este proyecto “es que en vez de trabajar con las familias pasamos a una visión más comunitaria. Estamos tratando de construir políticas sociales de abajo hacia arriba y no desde lo que creemos que es bueno”.

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