Señales desde Tribunales de Familia

Los jueces se dieron cuenta de que si hay que llevar a un niño a un hogar, no es el ideal realizarlo en hogares de administración directa del SENAME, sino que muchas veces es mejor priorizar por una residencia de algún colaborador del Sename, como lo son nuestros hogares.

Por Santiago Candia, Director Hogar Buen Camino, Fundación Padre Semeria
Santiago Candia, Director Hogar Buen Camino, Fundación Padre Semeria

Según datos de Tribunales de Familia el año 2016 se disminuyeron las internaciones de niños y niñas a centros residenciales en un 26% a nivel nacional respecto del año 2015.

Diversas son las causas de dicho cambio. Una puede ser el caso Lissette en Cread Galvarino, centro que es de administración Directa de SENAME: sin duda la muerte de la niña se convirtió en un revuelo mediático que posibilitó que se tomaran medidas – al menos en el discurso gubernamental- para poder visualizar la situación de los niños en residencia. Otra causa es que los tribunales de Familia adoptaran mayor conciencia de que no es el Estado quien protege de mejor forma a los niños, y que la medida judicial de internación es la última instancia para que un niño deje de ser vulnerado al interior de la familia. Es por ello que disminuyó la internación en al menos en 2 de los 3 centros de administración directa de SENAME en la Región Metropolitana en forma significativa, a partir de lo acaecido con Lissette. Es decir, los jueces se dieron cuenta de que si hay que llevar a un niño a un hogar, no es el ideal realizarlo en hogares de administración directa del SENAME, sino que muchas veces es mejor priorizar por una residencia de algún colaborador del Sename, como lo son nuestros hogares.

Sin embargo, los recursos con que el Estado financia la internación de los niños, fueron concentrados este año sólo para aquellos centros de Administración del SENAME y para el resto de los hogares que están administradas en Organismos Colaboradores no hubo ningún aumento para mejorar las prestaciones.

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¿Qué señales están dando los Tribunales? Primero, que hay que tratar de evitar la internación en hogares de los niños que sean vulnerados, explorar familia extensa (tíos, abuelos, primos). Segundo, que el Estado debiese invertir en apoyar a estas familias derivándolas a programas ambulatorios. Y tercero, si aun así no hay resultados, internar a un niño en hogar, pero evitando que sea administrado directamente por el Estado.

Lo anterior da luces que muchas veces no es el Estado el que ha demostrado hacerse cargo con eficiencia y eficacia respecto a las problemáticas que afectan a nuestra infancia, sino que al parecer son los privados y particulares que intentan dar una mejor calidad de vida a los niños internados en hogares, quienes se han preocupado y han hecho acciones para hacer de buena forma lo que el Estado no hace. Desgraciadamente, el Estado ha decidido obviar todo esto y hacer precisamente lo contrario.

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