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Trabajar en Igualdad por un Mundo más Inclusivo

El 12,9% de la población vive con  algún tipo de discapacidad. Por esto existen instituciones que buscan que la empresa privada aporte en la promoción, facilitación y apoyo para las personas que tienen diversos tipos de discapacidades, quienes por desconocimiento sufren barreras de entrada al mercado laboral.

En nuestro país las cifras públicas indican que, en uno de cada tres hogares existe una persona con un grado de discapacidad, donde la Fundación Descúbreme publica que el 71% de ellas no tiene trabajo. Iniciativas de RSE para las empresas han impulsado la inclusión laboral y al desarrollo de diferentes modelos en Chile.

ARANDO ESPERANZA

Arando Esperanza es un programa de oportunidades para el empleo en diversos rubros productivos, que fue creado bajo el patrocinio de la Comisión de Discapacidad de la Sociedad de Fomento Fabril en el 2004.El objetivo  es generar oportunidades de trabajo a través de la capacitación de acuerdo a un puesto de trabajo específico, permitiendo así enfrentar el mercado laboral a personas con distintas discapacidades.Con una trayectoria de ocho años, Arando Esperanza es la única institución que realiza un completo programa de Empleo con Apoyo promoviendo la inclusión social y laboral.  Algunas de las empresas que realizan el empleo con apoyo:
– Cencosud en su área Supermercados Jumbo y Santa Isabel
– Corpvida
– Agricola Garcés
– Alifrut San Fernando
– Unifrutti Linares
– Copefrut Linares
– Cial Alimentos,  Planta Cecinas San Jorge

Arando Esperanza ha insertado a más de 800 personas con diferentes tipos de discapacidad al mercado laboral, Sandra Olave, representante de la institución afirma que “la participación de este programa requiere de alianzas estratégicas, entre empresas e instituciones, situación que permite aumentar el número de personas beneficiadas, proveyendo además, diversos tipos de trabajos a las comunidades en desventaja. Estas alianzas operan bajo el concepto de Responsabilidad Social Empresarial”.

Lograr la inclusión laboral en los sectores más vulnerables es una de las premisas y, sin duda, uno de los grupos sociales con menores oportunidades de trabajo son las personas con discapacidad física o cognitiva.

Sandra Olave detalla “este trabajo, funciona a través de un Organismo Técnico de Capacitación, se inicia con la detección específica de un puesto de trabajo disponible en una determinada empresa. A continuación, se hace un levantamiento de los requisitos solicitados y en forma paralela se busca un postulante que reúna las competencias definidas además de ciertos requerimientos según los tipos de discapacidad, ya sea intelectual, física o sensorial.”

Una vez que entra al proceso de selección y es elegido como el nuevo empleado, se debe  preparar su entorno a través de los grupos naturales de apoyo en la empresa, vale decir, sus jefes y compañeros quienes también son capacitados para recibir y convivir con el nuevo integrante. Todo este trabajo da como resultado una disminución considerable de la probabilidad de fracaso o deserción del candidato, logrando hoy en día haber insertado al mundo laboral a más 800 personas con distinto tipo de discapacidad.

“Los apoyos naturales son claves en el éxito o fracaso de un proceso de inclusión Socio Laboral. Si la tendencia es la inclusión debemos pensar en  la persona como centro y las instituciones y su familia, como apoyo al proceso de inclusión, es una nueva forma de pensar los servicios” agrega la experta.

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