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Trabajo en red permitió que 242 personas de la Región Metropolitana hicieran crecer sus emprendimientos.

242 participantes en total, se vieron beneficiados por el trabajo conjunto de diversas organizaciones. Porque la verdad es que para que estos programas resulten, se necesita del compromiso de diversos actores. Se requiere un trabajo organizado y coordinado ya que si uno de estos actores dejara de remar, no se podría llegar a puerto con éxito.

Emprender es difícil. Lo es más en un país profundamente desigual. Y aún peor cuando la persona en cuestión pertenece al sector más vulnerable de la sociedad. Por ello es importante que existan programas que potencien la capacidad emprendedora de las personas en situación de pobreza. Que les entreguen las herramientas y conocimientos para que ellos puedan seguir adelante de manera independiente y en el futuro poder ayudar a otras personas en su misma situación.

Fundación Trabajo para un Hermano, lleva años ejecutando programas que cumplen con el objetivo antes mencionado, mediante los recursos económicos que entrega el Ministerio de Desarrollo Social, a través del Fondo Solidario de Inversión Social. Este año la Fundación tuvo la misión de ejecutar varios programas FOSIS, en el sector Norte de la Región Metropolitana.

242 participantes en total, se vieron beneficiados por el trabajo conjunto de diversas organizaciones. Porque la verdad es que para que estos programas resulten, se necesita del compromiso de diversos actores. Se requiere un trabajo organizado y coordinado ya que si uno de estos actores dejara de remar, no se podría llegar a puerto con éxito.

El actor más importante de esta gran red son sin duda los participantes del programa, quienes adquieren el compromiso de asistir a las clases, de poner su tiempo y esfuerzo en aprender y de luego poder poner en práctica los conocimientos adquiridos.

Por ello Margarita Saldías, Agente de Desarrollo Local de Fosis, durante la ceremonia de certificación del Proyecto Emprendiendo Juntos desde el Nororiente, decía a las mujeres y hombres presentes “Ahora demuestren que todo lo que les enseñaron, lo pueden llevar a cabo. Nosotros aportamos un gramo. El kilo que falta, lo aportan ustedes. Nosotros no podemos hacer mucho más si ustedes no hacen nada. Demuestren ahora a su municipio, a su fomento, a la Fundación Trabajo para un Hermano, que sí vale la pena intervenir por ustedes”

Un segundo actor de vital importancia son las Organizaciones de la Sociedad Civil. En el caso de Trabajo para un Hermano, se hace el esfuerzo de estar presentes en los territorios, con 4 Centros de Emprendimiento y Desarrollo, de manera tal que la relación con los participantes sea continua y que los participantes no necesiten recorrer grandes espacios para poder capacitarse. La Fundación pone a disposición de los participantes su infraestructura, materiales y lo más importante, a un personal de calidad, que entregue las herramientas necesarias para emprender, con vocación, paciencia y amor por su trabajo.

Jeannette Escudel, participante del proyecto, describía así su paso por la Fundación. “Fue una enseñanza de muchos valores, los cuáles jamás olvidaremos ya que pudimos identificar nuestras debilidades y explotar nuestras competencias, convirtiéndonos en un grupo de mujeres empoderadas al igual que cada una de ustedes aquí presentes. Hago un especial agradecimiento a la fundación por el profesionalismo y las virtudes que hay en cada uno de ellos. Gracias porque estuvieron en todo momento guiándonos y acompañándonos para lograr nuestros objetivos”

El tercer gran actor de esta red son los municipios. Las Unidades de Fomento Productivo de cada Municipalidad, son quienes hacen el nexo entre los vecinos de la comuna y la Fundación. Es responsabilidad de cada persona acercarse al municipio correspondiente a solicitar la información, pero es responsabilidad de cada Municipalidad el cumplir con los habitantes de su comuna. En palabras de Carlos Cuadrado, Alcalde de Huechuraba “La gente nos eligió para mejorar la calidad de vida de todos ellos. Nos gustaría que sientan que hay una razón profunda que mueve a la acción que es algo tan básico como la justicia social que muchas veces por ser tan obvia se deja de lado y no se trabaja con ella. Lo fundamental es que ustedes asuman que son capaces de avanzar y que cuando hay claridad de objetivos, el estado, municipio y Gobierno Regional están dispuestos a colaborar.”

Dentro de los municipios participantes del programa, se encontraban Cerro Navia, Estación Central, Lo Prado, Pudahuel, Quilicura, Quinta Normal, Conchalí, Huechuraba, Independencia, Renca y Santiago, cubriendo de este modo, casi todo el sector Norte de la Región.

Un cuarto actor a mencionar es el gobierno, quien debe diseñar los programas y poner a disposición los recursos del Estado para poder hacer realidad el proyecto. En palabras de Alejandra Jaurés, Directora Metropolitana de FOSIS “Este programa de emprendimiento busca apoyarlos en la generación de ingresos y superar una condición de vulnerabilidad que existe hoy día en nuestro país. Esto mediante la entrega de dineros, materiales y herramientas que les permitan desarrollar su emprendimiento. Pero el programa es mucho más que eso. Lo que buscamos es que ustedes puedan compartir su experiencia, que puedan crecer y aprender de la experiencia del otro, que puedan abrir su corazón y que empiecen a formarse como emprendedores”.

Un último gran actor de esta gran red, es el Estado. Y el Estado entendiéndose por todos nosotros. Como bien decía Isabel del Campo, gerente de Fundación Trabajo para un Hermano “Estos programas se financian con los impuestos de todos los chilenos. Gracias a que pagamos los impuestos, hay derecho a este financiamiento. Pero este financiamiento no es eterno y lo que se busca es que ustedes después puedan financiar a otro. Ojalá no olviden lo que les enseñaron si no que lo pongan al servicio de su negocio, lo hagan crecer y aporten para que otros tengan esta oportunidad”.

Por ello Marta Olivares, participante del Proyecto Potenciando el Emprendimiento en el Territorio Nororiente, destacaba lo siguiente en su discurso de la Ceremonia de Certificación “Gracias por confiar y creer en nosotros, por darnos la oportunidad de salir adelante. Y si nos dieron la mano, es nuestra responsabilidad devolverle esa mano a todos los que lo necesitan”

Es así como entre todos, aportan para que las oportunidades de emprendimiento, sean un poco más parejas en todo sentido. No es casualidad que la gran mayoría de participantes pertenezca al género femenino. De hecho en el caso de estos 3 programas, el 97% eran mujeres.

La misma Alejandra Jaurés hizo énfasis en aquel punto “Hay que reconocer que aquí la mayoría son mujeres. Hoy las mujeres de nuestro país son las que han asumido las riendas del hogar y son las jefas de hogar y quienes se ven enfrentadas a la dificultad de conciliar lo laboral con la vida familiar para generar mayores ingresos. . Quiero felicitarlas por eso, porque hoy día no solamente se han dispuesto a finalizar un programa de emprendimiento, también se han empoderado y estoy segura de que hoy día son distintas a cómo eran cuando empezaron”

Alejandra González, participante del proyecto Emprendemos juntos desde el territorio Norponiente, lo sabe. “Llegue aquí sabiendo que era la señora que hacía tortas, pero me di cuenta de que en realidad yo no era sólo eso. Soy una mujer empoderada, emprendedora. Aprendí a valorar mi trabajo, que tiene un valor único y que siempre puedo mejorar. Me enseñaron a confiar en mí y en lo que hago”. Marta Olivares también hace hincapié en ello. “El proyecto permitió realizarme como mujer, sacar la mujer luchadora que tenemos dentro. No por ser mujer y de más edad, tenemos que quedarnos en la casa. Las mujeres podemos hacer muchas cosas todavía y ayudar a nuestras familias”.

En Trabajo para un Hermano están profundamente orgullos de las 236 mujeres y a los 6 hombres que decidieron ser parte activa de esta gran red, capacitarse, emprender y como decía el Alcalde Carlos Cuadrado, “demostrar que cuando el estado diseña estrategias correctas de promoción social y cuando hay organismos como Trabajo para un Hermano que lo hacen enserio, el resultado es ver la cara de satisfacción de todos lo que han recibido el diploma en el día de hoy”.

Es por eso que desde la Fundación invitan a reflexionar. “En un mundo donde el individualismo se hace presente constantemente, es importante comprender que no estamos solos, que nuestro trabajo influye en otros y que para que una persona pueda salir de su estado de precariedad, se necesita el trabajo conjunto de muchos”.

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