Vacaciones ¿Tiempos difíciles?

Es justamente en este contexto que nos lleva a la pregunta ¿cuál es el rol de los padres en este proceso de vacaciones? ¿nuestros hijos dejan de aprender? ¿debemos dejar al libre albedrío sus decisiones? ¿qué podemos y qué debemos hacer?

Por Sebastian Errázuriz, Actitud Lab
Sebastian Errázuriz, Actitud Lab

Esta moneda tiene tres caras. Hace pocos días miles de estudiantes del país han terminado sus clases algunos de ellos seguirán asistiendo a sus establecimientos para recuperar el tiempo en que se estuvo en tomas o procesos reflexivos, en definitiva para ellos por fin llega el momento en que no tendrán que levantarse temprano, utilizar uniforme, cumplir ciertas reglas y desde la mirada de ellos “vuelven a ser libres”. Al mismo tiempo sus profesores están cerrando el año, haciendo evaluaciones de lo sucedido, volviendo a planificar y también comienzan a preparar su merecido descanso. Nos queda una cara de la moneda que es la que pocos visualizan “La Familia” justamente comienza por estos días un proceso de reacomodo pues ambos padres trabajan, se siguen levantando temprano y regresando a la casa en el mismo horario, varios sufren recibiendo una decenas de llamadas en donde los retoños comienzan preguntando si es que pueden hacer esto o lo otro, o bien de frentón dicen estar aburridos y quieren que ambos padres lleguen a casa.

Es justamente en este contexto que nos lleva a la pregunta ¿cuál es el rol de los padres en este proceso de vacaciones? ¿nuestros hijos dejan de aprender? ¿debemos dejar al libre albedrío sus decisiones? ¿qué podemos y qué debemos hacer?

Los jóvenes insistirán en sus tiempos en pasar mucho tiempo frente al PC, navegando por internet, consumiendo mucha TV a solas o con sus amigos, más horas de YouTube y mucho Facebook. Tenemos dos opciones en este escenario dejamos que la TV y el internet eduquen a nuestros hijos o nos hacemos cargo ¿qué vas hacer tu?

Te propongo que este tiempo sea único y exquisito en donde se vuelvan en los educadores reales que debemos ser, en este tiempo ellos aprenden de nosotros y de la capacidad que tenemos para llegar y conectarnos con ellos, de reinventar una tarde, de gozar con cosas sencillas, de ver una película que nos genera tema de conversación para ver sus valores y aptitudes. Este es un tiempo para reforzar el vinculo emocional, para reforzar sus talentos y competencias, es un tiempo para comprometerme en trabajar sus brechas y también las mías como padres. De reir
En fin este es el tiempo que mas recordamos en nuestras vidas, este es el tiempo de educar, por que educar es amar y eso implica entregar lo que nos cuesta y no lo que nos sobra.

En la época de la colaboración ¿cuéntanos que harás? Inspirando a otros a SER.

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