Miradas Compartidas: tres años trabajando por la inclusión de personas con discapacidad

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Hoy, Miradas Compartidas está de aniversario. Junto con festejar tres años de logros y aprendizajes, la fundación establece nuevas metas para seguir creciendo de manera sostenida en el trabajo de la inclusión y visibilización de las personas con discapacidad intelectual.

Por Gabriela Castillo

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Escuela de Ski, Valle Nevado

Para Miradas Compartidas cumplir tres años no significa sólo la celebración de su tercer año como fundación. Con un positivo balance del trabajo y los logros obtenidos en estos años –comenzaron trabajando con siete personas con discapacidad intelectual en su inclusión a través de actividades de ocio y recreación, llegando hoy a las 110- este aniversario se transformará además en el inicio de una nueva etapa, en la que los objetivos son aún más ambiciosos.

“Hacemos un balance positivo de estos tres años, pero siempre con miras a más”, explicó la nueva gerente general de la fundación, María Ximena Rivas, quien tras cuatro años de trabajo como directora del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), llega a liderar el equipo de Miradas Compartidas. “Hoy queremos tomar un rol más importante desde la sociedad civil en lo que es la visibilización de la discapacidad con la mirada correcta: ver la discapacidad con sentido de igualdad, dando oportunidades para que puedan desarrollar sus talentos y habilidades en un ambiente sano, común y normalizado”.

Sin embargo, esta nueva etapa no podría plantearse sin evaluar el exitoso trabajo realizado durante los años anteriores: la fundación ha consolidado dos academias, una de deporte y otra de talento, en la que se desarrollan las escuelas de fútbol, natación, yoga, la escuela de teatro, la de danza y la de comunicaciones. Sólo en esta última han conseguido realizar un programa de radio que sale al aire todos los sábados, de 12.00 a 13.00 hrs. en radio Tiempo, además de un programa de televisión que realizan todos los jueves como un bloque del late de Nicolás Larraín, “Nicolate”.

María Ximena Rivas, gerente general Miradas Compartidas
María Ximena Rivas, gerente general Miradas Compartidas

Por lo anterior, la actual gerente general considera que el mayor logro como fundación ha sido desarrollar un método innovador, posicionándose con eventos/talleres distintos al común de las organizaciones. “Es la única fundación que trabaja proyectos de ocio y recreación, respondiendo a una necesidad que antes estaba poco cubierta. Todo esto en un ambiente normalizado, con profesores profesionales de su ámbito y no necesariamente educadores diferenciados. Aquí los jóvenes aprenden a desenvolverse de manera más independiente en lugares alegres que a la familia les genera seguridad”, señaló Rivas. Agregó además que el crecimiento que tuvieron en cuanto a la cantidad de gente con la que trabajan –partieron con 7 y hoy van en 110-, “demuestra un éxito bastante importante, sin embargo, sabemos que todavía falta mucho por hacer, ya que la realidad indica que son más de 2 millones las personas que tienen alguna discapacidad”.

El trabajo en la nueva etapa

Junto con visibilizar la discapacidad con la mirada correcta y desde la sociedad civil, Miradas Compartidas tiene también como objetivo expandir su trabajo de inclusión a otros puntos del país, ya que actualmente solo operan en Santiago y en Miraflores Alto -un sector de Viña del Mar-, tratando de llegar a un mayor número de personas vulnerables.

“Nuestra idea no es solo trabajar para crecer y tener más escuelas, sino que trabajar imperativamente la inclusión, llegando a sectores más vulnerables e invitando a que papás con hijos con o sin discapacidad nos conozcan y participen de nuestro proyecto”, indicó Rivas. Para esto, la fundación quiere expandir lo más posible las becas en su sistema de matrículas, especialmente para llegar a personas de escasos recursos. Esto, explica Rivas, será posible en la medida en que los aportes vía socios o empresas patrocinadoras aumenten.

“Sabemos que la cantidad de familias que pueden pagar una matrícula es poca, dado que estas son actividades extra programáticas y tener un hijo con discapacidad es muy caro”, señaló la gerente general. No obstante, es enfática en agregar que “a la larga sabemos que son actividades muy terapéuticas, que les favorece para desenvolverse en la sociedad, conseguir mayor autoestima y conocer realidades distintas. Por eso, en la medida en que más crezcamos y más socios permanentes tengamos, Miradas 4podremos otorgar mayor número de becas”. Además, explicó que la idea también es poder abrir la edad de ingreso a los talleres para trabajar la estimulación temprana, ya que actualmente los talleres son solo para mayores de 12 años.

Objetivos internos de la fundación

Otro de los objetivos por los que Rivas llegó a trabajar en la fundación es la profesionalización que quieren generar en ella. “Valoro mucho que el directorio quiera hacer ese trabajo, porque muchas veces la gran falla de las fundaciones o de las ONGs es trabajar solo con el espíritu social -que es muy necesario-, pero para que crezcan y permanezcan en el tiempo, es necesario que se profesionalicen lo más posible”. Para esto, Rivas plantea que es necesario generar un sistema como el de las empresas, donde no solo se preocupen del fin último que es que la labor social se cumpla, sino que además haya rentabilidad económica para lograr subsistir en el tiempo “reinvirtiendo todo en la propia fundación, al ser una organización sin fines de lucro”, finalizó.

 

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