Acción realiza talleres de apoyo psicosocial dirigidos a niños afectados por el terremoto de septiembre pasado

Tras el terremoto 8, 4 ocurrido el pasado 16 de septiembre y cuyo epicentro se ubicó en la comuna de Canela, Región de Coquimbo, las empresas que ejecutan desde 2014 el proyecto colaborativo “Educarse en Canela” -Telefónica, Gasco, Banco Itaú y Minera Los Pelambres- en conjunto con UNICEF y ACHNU, presentaron talleres de apoyo psicológico para profesores, apoderados y alumnos.

Un total de 240 personas serán los beneficiados directos de los talleres de apoyo psicosocial diseñados y ejecutados bajo el alero del programa colaborativo “Educarse en Canela” que ACCIÓN, junto a 4 de sus empresas socias, realizan en la comuna de Canela, Región de Coquimbo desde agosto de 2014.

Luego del terremoto 8,4 registrado en septiembre pasado, y cuyo epicentro se ubicó en esta comuna, se hizo imperioso que las empresas presentes en la zona replantearán los objetivos de este programa colaborativo que tiene su foco en la mejora educativa.

Es por ello, que tras consensuar con la máxima autoridad comunal, Bernardo Leyton, las necesidades y los requerimientos más inmediatos, se determinó que lo primordial era concretar un plan de apoyo psicosocial dirigido a estudiantes, profesores y a todos quienes componen la comunidad educativa, dado que las réplicas desencadenan nerviosismo y ansiedad en los habitantes lo que -en varios casos- produce serios problemas para realizar las clases de manera normal, afectando sustantivamente el desarrollo del proceso educativo.

De esta forma, las empresas participantes de este programa tomaron contacto con UNICEF- organismo internacional que se encontraba trabajando en la zona producto de la catástrofe- y que se sumó a la iniciativa al igual que ACHNU (Asociación Chilena Pro Naciones Unidas) -corporación sin fines de lucro que es punto focal internacional para emergencias y desastres de la Alianza Internacional por los Derechos del Niño, Save the Children.

A través de esta sinergia de experiencias y voluntades, se diseñó la implementación de una serie de talleres de apoyo psicosocial en situación de catástrofe, divididos en 3 sesiones de 4 horas cada uno, separadas por una semana en su ejecución. El objetivo central de éstos, es que la comunidad pueda reelaborar su experiencia, restituyendo en parte la tranquilidad perdida, a la vez que potencia herramientas de trabajo que adquieran con las dinámicas participativas de los talleres.

De este modo, además de mitigar los efectos sicológicos causados por el terremoto y las sucesivas réplicas, se busca estimular lazos comunitarios, de participación y de coordinación en general, que puedan ser traspasados a niños y niñas.

Para anunciar el comienzo de estos talleres de apoyo es que representantes de las empresas, el alcalde, la comunidad y el equipo de ACCIÓN encabezaron una actividad que invitó a la reflexión a partir de la importancia de la colaboración para generar avances concretos.

Al respecto, Leyton aseguró “agradecemos enormemente este taller y el apoyo que se ha entregado a nuestra comunidad a través de ACCIÓN y de otras instituciones que han estado presentes; después de una catástrofe como la del 16 de septiembre pasado, lo más importante es estar en sintonía con las necesidades de las personas y creo que estos talleres psicosociales van en esa vía”, señaló la máxima autoridad comunal.

Posteriormente, y a través de un conversatorio denominado “La fuerza del trabajo en Colaboración”, representantes del municipio, de las 4 empresas que integran el “Educarse en Canela”, de UNICEF, de ACHNU, y vecinos, pudieron debatir desde la experiencia de esta iniciativa, los beneficios y desafíos de trabajar en colaboración.

Los protagonistas: Canela y sus niños

La principal fortaleza de un programa como “Educarse en Canela”, radica justamente en sus principales protagonistas: las niñas y niños de la comuna. Por ello, luego de la ceremonia oficial, se programó una visita oficial al Liceo Politécnico de la zona, el que tras la catástrofe alberga a los estudiantes de otras de las escuelas que fueron totalmente destruidas por el terremoto.

Durante casi dos horas, autoridades municipales, representantes de las empresas, el equipo de ACCIÓN y de Unicef, recorrieron el liceo conociendo detalles de la experiencia psicosocial a través del relato de los principales protagonistas: los alumnos de Canela, quienes a pesar de manifestarse aun impactados por la catástrofe natural que azotó su comuna, se mostraron muy esperanzados en la reconstrucción material y emocional.

“Ese día yo estaba solo con mi hermana de dos años; mi mamá había salido a comprar y aunque me asusté mucho atiné a tomar a mi hermana y salir de la casa. Pensé que el mundo se estaba acabando. Ahora comparto sala con 25 niños que no conocía, pero he hecho nuevos amigos, así que tan malo no fue”, comentó Francisco, estudiante de séptimo básico de la escuela de Canela Alta, quien es uno de los beneficiarios de estos talleres de apoyo.

Francisca Palma, directora de comunicaciones de UNICEF, explicó que el organismo se ha especializado en infancia y emergencia en diferentes países que registran catástrofes. De hecho en Chile, han estado trabajando arduamente este último año dado la serie de eventos que el país ha debido sortear. “Aunque ustedes sienten que aún falta mucho de reconstrucción, quiero decirles quiero asegurarles que estamos avanzado rápido y que las herramientas emocionales y psicológicas que estamos entregándoles a los niños y niñas de Canela, es una inversión que les servirá de por vida”.

Por su parte, Sebastián Bowen, Gerente de Desarrollo de ACCIÓN, señaló que “el tejido social se construye entre todos; empresas, organismos internacionales, Estado, municipio, todos tenemos un rol en fortalecer la vinculación, sobre todo cuando hay episodios naturales tan fuertes como el que estamos viendo en Canela”.

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