Menú

Cuando emprendes con Fondo Esperanza, se nota

Entre los requisitos básicos para acceder a los servicios de FE están: Ser mayor de 18 años y contar un negocio –formal e informal – en funcionamiento (al menos seis meses). Para formar parte de la comunidad emprendimiento solidario más grande de Chile, las(os) interesados(as) deben llenar un formulario en www.fondoesperanza.cl/contacto/ o contactarse al fono 800430055.

La institución de desarrollo social que cuenta con casi 14 años de trayectoria, entrega apoyo a microempresarias(os), que en su mayoría, pertenecen al 20% más vulnerable del país.

El emprendimiento se ha convertido en un motor de desarrollo efectivo para el crecimiento económico del país, generando empleo y oportunidades para los sectores vulnerables. En esa tarea, Fondo Esperanza (FE) se encuentra trabajando para cumplir el sueño de más de 100 mil emprendedoras(es) de 247 comunas, entre Arica y Chiloé.
A través de un servicio microfinanciero grupal e individual, capacitación y promoción de redes de apoyo, las emprendedoras(es) de FE al cabo de un año y medio aumentan –en promedio-, en un 40% su capacidad de ahorro y en un 70% las ventas de sus negocios. Cifras que nos demuestran que “Cuando emprendes con Fondo Esperanza, se nota”.

Nury Torres (47), es una emprendedora que tuvo un giro de 180° grados en su vida, tras ser una de las damnificadas el 2015, cuando el río Copiapó se desbordó producto de intensas lluvias. La mujer perdió su taller y parte del primer piso de su casa, pero esto no le hizo perder la fe y junto a su Banco Comunal (BC) “Rinconada” pasó de vender dulces a convertirse en banquetera de eventos.

“Antes vendía cien pasteles y no tenía ni taller, en cambio ahora tengo una gran cocina, un auto y un servicio de banquetería completo. (…) Por el aluvión lo perdí todo y me paré de nuevo. Eso me lo enseñó Fondo Esperanza, es por esto que me siento grande desde que entré”, enfatiza.

En Puente Alto, Carmen Valdivia por años trabajó en una panadería del centro de Santiago, con largos traslados y jornadas extensas de trabajo por un sueldo mínimo. Fue por ello que decidió poner un carrito de empanadas, sopaipillas y mote con huesillo. Ahora triplica lo que ganaba antes, llegando incluso a los $800.000 al mes.

“Mis clientes son fieles, por eso vuelven y me recomiendan con otras personas, porque tengo buenos productos”, señala Carmen, quien optó al crédito individual de Fondo Esperanza, llamado Crédito Desarrollo (CD).

Desde Molina, Susana Carrasco (65) ha sabido reinventarse y seguir trabajando en lo que más le gusta. Tras sufrir un accidente debió dejar un tiempo de lado la venta de algodones y cabritas en el centro de la ciudad maulina, pero gracias al apoyo de su marido, con quien lleva 42 años de matrimonio, y sus cinco hijos, logró ponerse nuevamente de pie.

“De no haber tenido nada a lo que tengo ahora, es un gran avance. Me siento grande y contenta con Fondo Esperanza”, explica la comerciante.

Con casi 14 años de trayectoria, la institución de desarrollo social apoya a microempresarias(os), que en su mayoría, pertenecen al 20% más vulnerable de la población chilena, muchas(os) de ellas(os) excluidas(os) del sistema bancario formal.

Entre los requisitos básicos para acceder a los servicios de FE están: Ser mayor de 18 años y contar un negocio –formal e informal – en funcionamiento (al menos seis meses). Para formar parte de la comunidad emprendimiento solidario más grande de Chile, las(os) interesados(as) deben llenar un formulario en www.fondoesperanza.cl/contacto/ o contactarse al fono 800430055.

Durante julio, ¡Súbete a la micro del emprendimiento! Porque Fondo Esperanza cambia la vida de las personas y de quienes las rodean.

Déjanos tu comentario