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Niños de Coaniquem tendrán jardín sanador de Fundación Inspira para complementar su recuperación

En el marco del programa Piedra, Papel y Tijera de DIRECTV, el cual promueve el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades, más de 15 voluntarios de la compañía de televisión satelital plantaron especies para dar vida al jardín sanador que Fundación Inspira entregó a Casabierta de COANIQUEM. El recinto, ubicado en la comuna de Pudahuel, recibe a niños y jóvenes de regiones y del extranjero  que llegan a tratarse a la institución.

Entrega de jardín sanador a Coaniquem contó con la participación de voluntarios de DIRECTV. La actividad fue parte del Programa Piedra, Papel y Tijera, en alianza con Fundación Inspira, que implementa este tipo de espacios verdes en centros hospitalarios.

En el marco del programa Piedra, Papel y Tijera de DIRECTV, el cual promueve el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades, más de 15 voluntarios de la compañía de televisión satelital plantaron especies para dar vida al jardín sanador que Fundación Inspira entregó a Casabierta de COANIQUEM. El recinto, ubicado en la comuna de Pudahuel, recibe a niños y jóvenes de regiones y del extranjero  que llegan a tratarse a la institución.

Pamela Guajardo, Líder RSE de DIRECTV Chile, señaló que “a través de nuestro programa de RSE, quisimos hacer un aporte a los niños que son recibidos en Casabierta de Coaniquem para su tratamiento. Esperamos que el trabajo realizado por nuestros voluntarios se convierta en espacio para el encuentro y la reflexión de la comunidad y contribuya a complementar la recuperación de los niños”.

El proyecto fue liderado por la arquitecta especialista en paisaje para niños y socia de Ecoplan, Daniela Casanello, quien detalló que, junto a su equipo, intervino el espacio que sólo contaba con un par de quillayes, peumos y una palmera. “Privilegiamos el uso de especies nativas y es lo que implementamos mayoritariamente en el jardín sanador de Coaniquem. Plantamos maitenes, quillayes, calle-calles, geums, escalonias, mayus, corcolenes y palma chilena que viene en camino. También sobresale un espacio sensorial, donde se plantaron especies aromáticas, como lavanda, romero, salvia y orégano, entre otras. La idea es que este gran espacio verde, lleno de recorridos, sea una aula de clases, un lugar de esparcimiento y  descanso, que se ajuste a las necesidades de su comunidad”, indicó Casanello.

En tanto, Verónica Novoa, cofundadora de Fundación Inspira, explicó que un jardín sanador debe cumplir ciertos requisitos, tales como tener una floración permanente; ser un lugar de encuentro; activar los sentidos; tener rincones de contención; acceso universal, sol y sombra; mobiliario adecuado y predominación de curvas. “Es una cocreación que se realiza en conjunto con las personas que lo habitarán. Así, se contemplan las necesidades de esas personas y eso es lo fundamental: la participación y colaboración de todas las partes, ya que eso genera identidad y apropiación del lugar”, concluyó Novoa.

“Estar solo tres a cinco minutos observando espacios dominados por árboles, flores o agua ayudan a reducir el enojo, la ansiedad y el dolor, además de inducir relajación y cambios en la presión sanguínea, tensión muscular y actividad eléctrica del corazón y cerebro”. Esther Sternberg, médico neuroinmunóloga Healing Spaces: The Science of Place and Well-being.

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